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COVID-19

Estamos viviendo un momento histórico. Si hace 1 mes nos hubieran dicho que íbamos a estar pasando por esta situación, nadie se lo habría creído. Aunque, a pesar de todas las cosas negativas que conlleva la propagación del coronavirus (COVID-19), también hay varios factores positivos que podemos sacar de toda esta experiencia.

Hace mucho tiempo que se nos viene alertando de que el cambio climático, la superpoblación, la contaminación y el plástico están acabando con nuestro planeta. Hace mucho tiempo que lo sabemos, pero nadie ha hecho algo realmente extraordinario que marque la diferencia y logre frenar toda esta avalancha.

A excepción de la pequeña ecologista Greta Thunberg, que ha inspirado a muchísimos jóvenes en el mundo con el movimiento ‘Fridays For Future’ o los diferentes personajes públicos que abogan por la ecología y el veganismo, no ha ocurrido nada excepcionalmente notable. Lo peor de todo es que ya sabemos cómo funcionan las cosas en el mundo. Los de arriba — los que mandan — son los que controlan el devenir del sistema y nadie más que ellos son los que toman las decisiones. Pero ahora, ¿con qué nos hemos encontrado?

Reflexionemos un momento.

La pandemia que nos acecha no distingue jerarquías, razas, sexo, religiones o creencias políticas. Esto es algo que amenaza a la Humanidad, entendida como un todo. La emergencia sanitaria y el estado de alarma nos obliga a quedarnos en casa en cuarentena. Un acto necesario para evitar la propagación del virus y colapsar los hospitales.

Reconozco que hace unas semanas, yo era de esas personas que aseguraban que el coronavirus no era más que una “nueva gripe”, que no había necesidad de crear tanta alarma, pero estos últimos días me he dado cuenta de lo importante que es frenar esta situación tomando medidas drásticas. Mi novio y yo nos encerramos en casa un día antes de que se declarara el estado de alarma en España y aquí seguimos, evidentemente.

Ahora se nos pide que seamos responsables y solidarios, que tengamos sensatez y no salgamos a las calles. Al principio es normal sentir agobio y ansiedad (te enfrentas a dos semanas sabiendo que no podrás salir más que para ir al supermercado o a la farmacia) y doy gracias al mundo de que nosotros podemos disfrutar de una pequeña terraza para tomar el aire. Pero quedarse en casa y practicar el distanciamiento social, irónicamente, nos unirá a todos más que nunca. Estamos en esto juntos.

Vamos a pasar la cuarentena en familia, en pareja, con nuestras mascotas o compañeros de piso o directamente en soledad. Es un momento fantástico para bajar los niveles de estrés y cuidarnos a nosotros mismos. Para volver a conectar. Para adelantar trabajo, leer, ordenar, hacer ejercicio, meditar y valorar todo lo que teníamos hace apenas unos días.

El coronavirus ha puesto en evidencia lo importante que es apreciar a la gente que trabaja en hospitales, farmacias o supermercados. (Si alguna vez se te ocurrió menospreciar a alguna de estas personas, ahora espero que te lo pienses dos veces antes de decir nada).

Ha hecho que nos demos de bruces con nuestro complejo de superioridad, convirtiéndonos de la noche a la mañana en los discriminados. Los que podemos ser portadores de la enfermedad y personas non gratas (al menos, por ahora) en varios países que han cerrado la frontera con España.

Una pandemia que nos obliga a hacer un parón, a pensar con otra visión.

Un virus que ha conseguido bajar los niveles de contaminación en el mundo.

¿No creéis que hay algo de justicia poética en todo esto?

Necesitábamos algo que nos hiciera reaccionar y solo espero que todos aprendamos muchísimo de toda esta crisis.

Desde mi casa os mando a todos un gran abrazo virtual. Os envío cantidades enormes de fuerza y ánimo para sobrellevar la situación económica que va a resultar de toda esta situación. Siendo yo una de las más afectadas — autónoma, heroína nacional xD –.

Os escribo muy pronto… pero mientras tanto, podéis seguirme en Instagram donde comparto mi día a día en #Cuarentena.

Os mentiría si os dijera que no vais a encontraros con tips interesantes, vídeos, consejos e información 100% contrastada 😉

@claudiaalbons

¡Gracias por leerme!

2 Comments
  • J.
    Posted at 00:19h, 09 abril Responder

    Cuando veo tus fantásticas imágenes me entras ganas de coger un avión rumbo a Mallorca, alquilar una habitación elevada en el hotel más alto de la isla y rastrear las terrazas con unos prismáticos para descubrirte…
    Pero será más seguro, más barato, y también más responsable quedarme en casa esperando a que todo esto acabe; y mientras, a disfrutar con tus posts.

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