Slow Fashion

KATE

 

No es ningún secreto para nadie. Desde hace más de 8 años trabajo públicamente como bloguera de moda, Brand Ambassador y modelo. He colaborado con grandes cadenas comerciales, con gigantes de la moda que no hace falta mencionar en este post porque mi objetivo no es señalar con el dedo a nadie, sino crear conciencia. No me arrepiento de nada de lo que hecho, estoy orgullosa de cómo han ido las cosas en mi vida y de las decisiones que he tomado porque todas ellas me han llevado hasta aquí.

Ayer subí a mi Instagram Stories unos mensajes que escribió Nadia, la fundadora de Los Féliz, en los que pedía a las blogueras que utilizaran su influencia para difundir un mensaje coherente y acorde con los valores que pretenden transmitir. Salir posando en fotografías con ropa que proviene del fast fashion rodeadas de naturaleza abanderando el amor por el medio ambiente y lo ecológico es una contradicción, ¿no creéis?. A mí me hizo reflexionar muchísimo e inmediatamente sentí que debía difundir esta idea hasta donde alcanzase mi “poder”. Tratar este tema no es nada fácil para alguien como yo. Mi trabajo es mi forma de sustento (como la de todo el mundo, supongo) y no quiero poner a ninguna marca en el punto de mira, pero sí que me siento con valor suficiente para decir YA BASTA al consumismo compulsivo de prendas de mala calidad. Es muy necesario que empecemos a moderarnos y a hacer actos de contención. Por el bien del medio ambiente, por el bien de los diseñadores emergentes, del pequeño comercio y, ¿por qué no? de nuestro bolsillo.

Desde hace años veo la ola de locura que nos golpea: colecciones que se renuevan en las tiendas semana tras semana, prendas que se estropean a la mínima de cambio, refrito de tendencias sin límite… hemos dejado de vivir la moda como antes. Las temporadas ya no existen. La industria de la moda rápida está diseñada de tal manera que nos hace sentir que después de una semana, ya estamos desfasados.

Es muy importante saber cuál es exactamente el impacto que tiene el fast fashion en nuestro planeta y no ignorar este hecho. No pretendo coaccionar a los que me leen para que dejen de comprar definitivamente en las tiendas que todos conocemos, yo misma soy consciente de que, en ciertos momentos, me será imposible. Pero sí pretendo invitaros a que compréis con más cabeza, a que no os dejéis llevar como locos por las tendencias que marcan “los de siempre” y empecéis a tener más criterio. Los que hayáis dado la espalda completamente a las grandes franquicias, os aplaudo. Los que, como yo, vayan a tomar una postura mucho más sostenible respecto a este tema haciendo excepciones muy puntuales en algunos momentos, también os digo que chapeau!. Lo importante, como ya dije en mis vídeos, es actuar con conocimiento de causa y difundir estas ideas en la medida de lo posible.

Parece que el ser humano prefiere negar la evidencia antes que enfrentarse a ella y, aunque nos parezca algo muy lejano e incluso imposible, el planeta está sufriendo las consecuencias de nuestros actos. Mucho más de lo que creemos y si no cuidamos de él – apostando por la moda sostenible, por ejemplo – todo se irá desmoronando poco a poco. Más abajo en este artículo os recomiendo algunos documentales muy interesantes, pero me gustaría aprovechar este párrafo para deciros que urge que veáis el documental Home, en él se explica de forma muy clara cómo el ser humano está contribuyendo a la destrucción del planeta desde hace siglos. Estamos en una situación muy delicada, pero si nos damos prisa aún tendremos tiempo para frenar todo este desastre.